Otro fotógrafo presente enla exposición, cuyas fotos me impresionan por su originalidad, es Chema Madoz, con su trabajo abre espacios insospechados, formas de gran fuerza; y todo me alcanza, por que me recuerda siempre a algo y me empuja a reflexionar sin límites.

Ocultos entre la cotidianeidad surgen nuevos mundos. Nuevas dimensiones que de la mano de la metáfora alteran la percepción de la realidad más inmediata. El absurdo, la paradoja, el humor ,… se dan cita en el estudio del fotógrafo. La idea inicia su proceso de superación del objeto y establece una descontextualización Dada la ironía con la que Madoz asalta modelos reconocibles establece una relación con el espectador que le conduce por los caminos de un universo paralelo.

A través de sus fotografías avanzamos a comprender lo extraño de los atributos en las formas y los ciclos que de forma machacona se producen en la naturaleza.
Durante su trayectoria nos ha ido regalando con una gran factoría de guiños y nos ha recreado espacios que ni los sueños mas recreados han podido nunca alcanzar.


A mí me da la sensación que es “el que tiene tiempo” para mirar donde nadie ve, o mejor dicho, donde los demás no vemos nada más que obviedades. Siempre lo imagino ensimismado, intentando resolver los grandes problemas de la humanidad: ¿por qué las cazuelas son redondas?, ¿son necesarios dos agujeros para un enchufe?, ¿qué se esconde detrás de un fósforo quemado?… en definitiva, cuestiones de suma importancia. Aunque estas palabras suenen irónicas, lo estoy diciendo en serio